Escuela de fútbol formativa
Niños Felices
Defensa Colectiva
 

 INTRODUCCION 

Frente a los ataques del adversario la defensa individual no siempre conduce al exito. Como el adversario organiza sus ataques casi siempre con la ayuda y cooperación de varios delanteros, asimismo estará obligada la defensa también a enfrentarse al mayor número de los atacantes con el juego conjunto de varios defensas. Frente al ataque conjunto se opone  la defensa conjunta, la defensa colectiva.

La base de la participación de la defensa colectiva es la aplicación precisa y casi automática de defensa individual. El jugador que no conoce bien los principios básicos de la defensa individual con la colocación, interceptación, etc., no podrá situarse tampoco en la táctica colectiva.

 LA COLOCACIÓN DE LOS DEFENSAS  

Excepto el libero, cuyas funciones son de "seguro" de todo el sistema defensivo, los defensas marcan a los delanteros adelantados del adversario, generalmente a los dos extremos y delantero centro a base del principio de marcaje. En el marcaje, los defensas se colocan y se defienden según los principios generales mencionados en la táctica individual.

- De qué depende la colocación de los defensas?

Depende, ante todo, del centro de gravedad del juego. De una forma tienen que situarse los defensas cuando la pelota está delante del arco contrario y de otra si el centro de gravedad del juego se ha desplazado hacia una de las bandas laterales. Pero, naturalmente, cambiarán también su colocación cuando la pelota se encuentre directamente delante de la propia meta.

- Cómo deben colocarse los defensas cuando la pelota está delante del arco contrario, en el centro?

Los defensas laterales propios se encuentran en las cercanías de los dos delanteros extremos del adversario . Si los delanteros les son desconocidos, no sobrará un poco de cautela. En tal caso, los defensas no deben situarse demasiado cerca de sus adversarios. Porque no pueden saber si el jugador de enfrente es relativamente mas veloz o no. Por lo tanto, es razonable al principio situarse a 3-4 metros tras el adversario y un poco hacia el centro del campo. Igualmente, considerando este motivo y para evitar sorpresas, el defensa central también debe colocarse más atrás, a 4-6 metros tras su adversario. Así, pues, los tres defensas se sitúan en las puntas de un triángulo imaginario, con el líbero de seguro, por delante o detrás de ellos.

- Qué motiva la colocación de los defensas?

Si los defensas se situasen justamente tras los delanteros, una pelota repentinamente adelantado detrás de los defensas sería alcanzado por los rápidos atacantes mas pronto que por los mismos defensas, los cuales deben dar aún una media vuelta antes de iniciar la carrera. Por lo tanto, está justificado el retroceso de los defensas, el llamado marcaje a distancia.

Podrá alguien preguntar si es correcto tal retroceso cauteloso frente a los atacantes. Es indudable que una tal colocación facilita para los delanteros la recepción de un balón rápido y raso mandado a los atacantes, pero solo cuando el balón ofrece la posibilidad de pasar al marcaje estrecho, es decir, a la intervención e interceptación durante la recepción del balón.

La situación retrasada del defensa central está justificada sobre todo en caso de adversarios más rápidos, porque desde esta posición puede ayudar más fácilmente a sus compañeros de defensa rebasados.
Defensas centrales tácticamente poco formados incurren a menudo en el fallo de adelantarse delante de la línea de sus compañeros de defensa si su adversario se retira un poco. Esta situación no es ventajosa de ninguna manera para el defensa central desde el punto de vista de acosar al extremo que ha pasado acaso tras el defensa lateral. La persecución de un extremo escapado, debe ser asumida generalmente por el defensa central y por el otro defensa lateral. El otro defensa está bastante lejos y así no puede inmiscuirse en el juego con mucha probabilidad. En el caso dado, es el defensa central el que podrá cruzarse con eficacia con el adversario, pero solo cuando no se adelanta mucho, sino que se coloca tras la línea de sus compañeros de defensa.

Naturalmente, si nuestros defensas conocen a los adversarios y saben que en velocidad quedarán atrás, podemos modificar algo la colocación. Pueden arriesgar acercarse más al adversario y sofocar así los ataques ya en su principio; tienen posibilidad de interceptar antes o durante la recepción.

En un caso dado podemos imaginar también que los defensas se colocan delante de los adversarios, sobre todo los defensas laterales. Pero hay que advertir que estas situaciones son excepcionales. En general, no se puede permitir que un defensa se coloque delante de su adversario.

El líbero permanece detrás de la línea de sus compañeros defensivos, dado que su posición central le hace responsable del cuidado y seguridad de su propio arco. Debe tener en cuenta siempre que el delantero contrario más peligroso es el del centro, por ser el que se mantiene habitualmente en una posición más vertical en relación al arco. Con todo, si juega muy retrasado, el líbero siempre podrá tener ventaja en los pases largos del enemigo, aunque éstos sean muy veloces en ataque. Claro que ello siempre limitará sus posibilidades creativas.

El uso de un líbero queda especialmente justificado frente a atacantes muy rápidos, porque permaneciendo más al fondo, y libre de marcaje, su posición le permitirá moverse con facilidad para ayudar a sus compañeros de defensa que son desbordados por los delanteros contrarios.


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